Artรญculo de opiniรณn por Antonio Colsa.
Pocas geografรญas concentran una paradoja tan evidente como el Mediterrรกneo. En su punto mรกs estrecho, el Estrecho de Gibraltar apenas separa Europa y รfrica por catorce kilรณmetros. Nunca fue una distancia suficiente para impedir el intercambio de mercancรญas, conocimientos, lenguas o formas de entender el mundo. Sin embargo, hoy ese mismo espacio se ha convertido en una de las fronteras mรกs vigiladas y politizadas del planeta.
La plena aplicaciรณn, en junio de 2026, del nuevo Pacto Europeo de Migraciรณn y Asilo representa un paso mรกs en esa transformaciรณn. Diversas organizaciones de derechos humanos han advertido del riesgo de que estas medidas reduzcan las garantรญas del derecho de asilo, mientras distintos centros de anรกlisis seรฑalan que el debate polรญtico europeo se desplaza cada vez con mayor claridad hacia una lรณgica de contenciรณn antes que de acogida.
No se trata de negar que los Estados deban gestionar sus fronteras. Serรญa una simplificaciรณn tan ingenua como pensar que cualquier fenรณmeno migratorio puede resolverse รบnicamente desde la solidaridad. Pero tambiรฉn resulta evidente que ๐๐ฎ๐๐ง๐๐จ ๐๐ฅ ๐๐๐๐ข๐ญ๐๐ซ๐ซ๐ฬ๐ง๐๐จ ๐๐ฆ๐ฉ๐ข๐๐ณ๐ ๐ ๐ฌ๐๐ซ ๐๐จ๐ง๐๐๐๐ข๐๐จ ๐๐ฑ๐๐ฅ๐ฎ๐ฌ๐ข๐ฏ๐๐ฆ๐๐ง๐ญ๐ ๐๐จ๐ฆ๐จ ๐ฎ๐ง ๐ฉ๐ซ๐จ๐๐ฅ๐๐ฆ๐ ๐๐ ๐ฌ๐๐ ๐ฎ๐ซ๐ข๐๐๐, ๐๐๐ฃ๐ ๐๐ ๐๐ง๐ญ๐๐ง๐๐๐ซ๐ฌ๐ ๐๐จ๐ฆ๐จ ๐ฅ๐จ ๐ช๐ฎ๐ ๐ก๐ข๐ฌ๐ญ๐จฬ๐ซ๐ข๐๐๐ฆ๐๐ง๐ญ๐ ๐ก๐ ๐ฌ๐ข๐๐จ: ๐ฎ๐ง ๐๐ฌ๐ฉ๐๐๐ข๐จ ๐๐ ๐๐ข๐ฏ๐ข๐ฅ๐ข๐ณ๐๐๐ข๐จฬ๐ง ๐๐จ๐ฆ๐ฉ๐๐ซ๐ญ๐ข๐๐.
Frente a ese endurecimiento normativo, un manifiesto reciente propone algo aparentemente modesto pero que merece leerse con atenciรณn: el de la ๐๐ฌ๐จ๐๐ข๐๐๐ข๐จฬ๐ง ๐๐ฎ๐ญ๐ ๐๐๐ซ๐ ๐๐จ๐ฌ๐ญ๐ซ๐ฎ๐ฆ, que plantea convertir la gastronomรญa en herramienta de protecciรณn biolรณgica, cultural y, en รบltima instancia, polรญtica del Mediterrรกneo. No es un gesto aislado ni una ocurrencia de marketing territorial. Es, mรกs bien, la constataciรณn de que la batalla por el futuro de esta cuenca no se libra solo en los despachos de Bruselas o en los tribunales europeos, sino tambiรฉn โy de forma muy concretaโ en los mercados, en las cocinas y en las mesas de quienes viven a uno y otro lado del mar.
๐๐ง ๐จ๐๐ฌ๐๐ซ๐ฏ๐๐ญ๐จ๐ซ๐ข๐จ, ๐ง๐จ ๐ฎ๐ง๐ ๐ ๐ฎ๐ขฬ๐
El manifiesto de la Ruta Mare Nostrum, presentado bajo el lema ยซ30 Voces, Un Solo Marยป, define la entidad no como una guรญa gastronรณmica al uso sino como un ยซObservatorio de Integridadยป: un espacio que certifica los lugares donde la excelencia culinaria se cruza con la soberanรญa alimentaria y la salud pรบblica.
Su Decรกlogo โel Pacto del Mediterrรกneo 2025โ articula diez principios que van desde la regeneraciรณn de la biodiversidad marina y la protecciรณn de la posidonia hasta la soberanรญa del pequeรฑo productor, pasando por la cooperaciรณn transfronteriza y la salvaguarda del patrimonio inmaterial. El documento, firmado por su presidente, Beto Navarro, insiste en una idea que conviene subrayar: la excelencia gastronรณmica no es un fin en sรญ mismo, sino ยซ๐ฎ๐ง ๐ฆ๐๐๐ข๐จ ๐ฉ๐๐ซ๐ ๐๐ฅ๐๐ฏ๐๐ซ ๐ฅ๐ ๐๐๐ฅ๐ข๐๐๐ ๐๐ ๐ฏ๐ข๐๐ ๐๐ ๐ฅ๐จ๐ฌ ๐๐ข๐ฎ๐๐๐๐๐ง๐จ๐ฌ ๐๐๐ฅ ๐๐๐๐ข๐ญ๐๐ซ๐ซ๐ฬ๐ง๐๐จยป.
Esa idea se sostiene sobre algo muy tangible: ๐ฅ๐ ๐๐๐ฌ๐ฉ๐๐ง๐ฌ๐ ๐๐จ๐ฆ๐ฎฬ๐ง ๐๐ ๐๐ฆ๐๐๐ฌ ๐จ๐ซ๐ข๐ฅ๐ฅ๐๐ฌ. El trigo, el aceite de oliva y la vid constituyen una trรญada que es, literalmente, el mismo ADN agrรญcola a un lado y otro del Estrecho; ๐ข๐ฏ ๐ค๐๐ฎ๐๐ฆ๐ ๐ช๐๐ฐ ๐ฅ๐ ๐๐ข ๐ค๐๐ฎ๐๐ช๐ฬ๐ข ๐ข๐๐ฅ๐๐ญ๐ข๐ป๐ ๐๐ฐ๐๐ฑ๐ข๐๐ก๐ฆ ๐ค๐๐ฏ ๐ถ๐๐ฐ ๐ฅ๐๐ญ ๐๐๐จ๐๐ฆ๐ ๐ ๐๐ฆ๐ ๐ฟ๐ฆ๐ฃ๐ข๐๐ต๐ ๐ข๐ฏ๐ ๐๐ข๐ ๐ฆ ๐ฑ๐๐ฐ๐๐ถ๐๐ต๐๐ท๐ ๐๐ถ๐ ๐๐ข๐ ๐๐ณ๐๐ฏ๐ก๐ฆ๐๐ข๐ ๐๐ฐ๐๐ชฬ๐ก๐ช๐๐ข๐ ๐๐ฐ๐๐ฆ๐๐ฏ๐๐ด ๐ฏ๐ โ๐ข๐ ๐๐ฐ๐๐ณ๐๐ฅ๐ ๐ ๐ฆ๐๐ข๐๐ข๐. Y los productos que hoy llamamos ยซpropiosยป โla berenjena, el azafrรกn, el arroz, los cรญtricos, los garbanzosโ llegaron de Oriente a Occidente a lo largo de siglos de intercambio.
๐๐ ๐๐ค๐๐๐๐ ๐ข๐๐๐๐ฉ๐๐ง๐๐ฬ๐๐๐ ๐๐ค ๐๐, ๐๐ ๐๐จ๐ ๐๐๐๐ฉ๐๐๐, ๐ช๐ ๐๐๐๐ง๐๐ข๐๐ฃ๐๐ค ๐ฆ๐๐ ๐๐๐๐ ๐๐๐๐๐ฬ๐ฃ ๐๐๐๐ ๐ ๐๐๐๐๐๐๐ง ๐๐ ๐๐ช๐ ๐๐๐๐๐๐ค๐, ๐จ๐๐ฃ๐ ๐๐ ๐ฅ๐๐ช๐๐๐ ๐๐๐๐๐๐๐๐ก ๐๐ ๐๐ช๐ ๐๐จ๐๐๐ ๐๐ค๐๐๐๐๐๐๐๐จ ๐จ๐ ๐๐๐ ๐๐ค๐๐จ๐๐ง๐๐๐ ๐ค ๐๐๐จ๐๐คฬ๐๐๐๐๐๐๐๐ฉ๐ ๐๐๐ ๐๐๐ฃ๐๐ ๐๐ ๐๐ฃ๐๐๐๐๐๐ข๐๐๐, ๐ฃ๐ ๐๐๐ ๐๐๐ฃ๐๐ ๐ก๐ ๐๐๐๐๐๐๐๐๐ฬ๐ฃ.
Esta lectura conecta directamente con uno de los ejes del propio manifiesto, el de los ยซEmbajadores de Patrimonioยป, encargados de proteger el capital intelectual y los oficios ancestrales para que la sabidurรญa milenaria sobre la gestiรณn de recursos marinos y terrestres se integre en la educaciรณn moderna. No se trata de folclore: se trata de transmitir, generaciรณn tras generaciรณn, una forma de relaciรณn con el territorio y con el vecino que la dieta mediterrรกnea โreconocida por la UNESCO como Patrimonio Inmaterial de la Humanidadโ codifica mejor que ningรบn tratado.
๐๐จ๐ฆ๐๐ซ ๐ฃ๐ฎ๐ง๐ญ๐จ๐ฌ ๐๐จ๐ฆ๐จ ๐๐๐ญ๐จ ๐ฉ๐จ๐ฅ๐ขฬ๐ญ๐ข๐๐จ
Hay una frase que resume bien el segundo nivel de esta reflexiรณn: ๐ป๐ผ ๐ป๐ผ๐ ๐๐ฒ๐ป๐๐ฎ๐บ๐ผ๐ ๐ฎ ๐น๐ฎ ๐บ๐ฒ๐๐ฎ ๐ฝ๐ฎ๐ฟ๐ฎ ๐ฐ๐ผ๐บ๐ฒ๐ฟ, ๐๐ถ๐ป๐ผ ๐ฝ๐ฎ๐ฟ๐ฎ ๐ฐ๐ผ๐บ๐ฒ๐ฟ ๐ท๐๐ป๐๐ผ๐. Cuando la UNESCO distinguiรณ la dieta mediterrรกnea, no premiรณ รบnicamente unos ingredientes o una pirรกmide nutricional, sino un valor social: ๐๐ ๐๐๐๐๐๐๐๐๐๐ฬ๐ ๐ ๐ ๐๐๐๐๐๐๐ ๐๐๐๐๐ ๐๐๐๐๐๐๐๐๐๐๐๐, ๐๐ ๐๐๐๐๐๐ ๐ ๐ ๐ ๐๐๐๐๐๐๐๐ ๐๐ , ๐๐ ๐๐๐๐๐๐ ๐๐๐๐๐๐๐๐๐ ๐ ๐๐๐๐๐ ๐๐ ๐๐ ๐ ๐ ๐๐ ๐๐๐๐๐. En toda la cuenca, del tรฉ moruno al vino andaluz, la comida funciona como puerta de entrada hacia el otro. Es, dicho con crudeza, una herramienta de desescalada frente a discursos que tienden cada vez mรกs a dividir: es difรญcil sostener el miedo o el rechazo hacia alguien con quien se ha compartido la preparaciรณn de un plato o una sobremesa.
El manifiesto de la Ruta Mare Nostrum recoge esta intuiciรณn en su eje de ยซEmbajadores de Honorยป, dedicados a la diplomacia y la prosperidad, con el objetivo de construir un modelo de ยซTurismo de Custodiaยป que proteja la singularidad de las culturas locales frente a la masificaciรณn y convierta el prestigio de la ruta gastronรณmica en factor de paz y desarrollo econรณmico regional. Es una formulaciรณn cautelosa, casi tรฉcnica, pero que apunta a algo mรกs profundo: la cooperaciรณn cultural y econรณmica entre las dos orillas no es solo deseable, es una alternativa real frente a un Mediterrรกneo gestionado รบnicamente como perรญmetro de seguridad.
๐๐ ๐ฏ๐จ๐ณ ๐๐๐ญ๐ซ๐ฬ๐ฌ ๐๐๐ฅ ๐จ๐๐ฌ๐๐ซ๐ฏ๐๐ญ๐จ๐ซ๐ข๐จ
En una entrevista reciente publicada en #catasdearte.es, Beto Navarro, crรญtico gastronรณmico con casi quince aรฑos de trayectoria y presidente de la Ruta Mare Nostrum, insiste en que el proyecto no es una guรญa al uso ni un listado de restaurantes, sino lo que รฉl mismo define como un ยซ๐จ๐๐ฌ๐๐ซ๐ฏ๐๐ญ๐จ๐ซ๐ข๐จ ๐๐ ๐ข๐ง๐ญ๐๐ ๐ซ๐ข๐๐๐ ๐ ๐๐ฌ๐ญ๐ซ๐จ๐ง๐จฬ๐ฆ๐ข๐๐ยป alineado con el Pacto del Mediterrรกneo 2025. Navarro explica que la evaluaciรณn se apoya en tres pilares โ๐ข๐๐๐ง๐ญ๐ข๐๐๐ ๐ฒ ๐ญ๐๐ซ๐ซ๐ข๐ญ๐จ๐ซ๐ข๐จ, ๐ญ๐ฬ๐๐ง๐ข๐๐ ๐๐ฅ ๐ฌ๐๐ซ๐ฏ๐ข๐๐ข๐จ ๐๐๐ฅ ๐ฉ๐ซ๐จ๐๐ฎ๐๐ญ๐จ ๐ฒ ๐ฌ๐จ๐ฌ๐ญ๐๐ง๐ข๐๐ข๐ฅ๐ข๐๐๐ ๐ก๐ฎ๐ฆ๐๐ง๐ ๐ฒ ๐ฆ๐๐๐ข๐จ๐๐ฆ๐๐ข๐๐ง๐ญ๐๐ฅโ y subraya que el alcance de la Ruta no se limita a la alta cocina: incluye productores artesanales, bodegas, almazaras y proyectos de investigaciรณn marina a lo largo de toda la cuenca, ยซde la Penรญnsula Ibรฉrica al Mediterrรกneo orientalยป. Significativamente, Navarro ha cedido a la asociaciรณn su archivo personal de crรญtica gastronรณmica, acumulado durante casi quince aรฑos, como garantรญa documental de la independencia del proyecto. Ese gesto refuerza la idea de fondo que recorre todo el manifiesto: la Ruta no aspira a ser un sello comercial, sino una infraestructura de criterio y memoria al servicio de la cuenca mediterrรกnea.
๐๐จ๐ซ ๐ช๐ฎ๐ฬ ๐ง๐จ ๐๐๐ฌ๐ญ๐ ๐๐จ๐ง ๐ฎ๐ง ๐ฌ๐จ๐ฅ๐จ ๐๐ซ๐๐ง๐ญ๐
Pero serรญa ingenuo pensar que la gastronomรญa, por sรญ sola, puede compensar el endurecimiento jurรญdico que vive hoy el Mediterrรกneo. El politรณlogo Sami Naรฏr, uno de los grandes pensadores europeos de las migraciones y los asuntos mediterrรกneos, lleva aรฑos insistiendo en que la estabilidad democrรกtica de la cuenca no puede sostenerse solo sobre acuerdos de control fronterizo y externalizaciรณn de fronteras, la lรณgica que ha guiado buena parte de la polรญtica europea desde los Acuerdos de Schengen hasta el actual Pacto de Migraciรณn y Asilo. Naรฏr reclama una ยซfraternidadยป construida desde abajo, desde el reconocimiento de una historia compartida, que necesariamente se libra en muchos terrenos a la vez: el cultural, el econรณmico, el educativo y, tambiรฉn, el de la mesa.
En esa misma direcciรณn apunta ๐๐๐ฏ๐ข๐๐ซ ๐๐ ๐๐ฎ๐๐๐ฌ, catedrรกtico emรฉrito de Filosofรญa del Derecho y Filosofรญa Polรญtica en el Instituto de Derechos Humanos de la Universitat de Valรจncia, y expresidente de la Comisiรณn Espaรฑola de Ayuda al Refugiado (CEAR). De Lucas no es una voz solo acadรฉmica: este mismo mes ha comparecido ante la Ponencia de la Comisiรณn Mixta de Seguridad Nacional del Congreso de los Diputados, en el debate sobre la regularizaciรณn extraordinaria de personas migrantes, situando la discusiรณn en el terreno de los derechos fundamentales frente a una รณptica que tiende a analizar la migraciรณn รบnicamente en clave de seguridad. Esa misma tesis ya la habรญa desarrollado en su libro ยซMediterrรกneo, el naufragio de Europaยป ( 2015): una dรฉcada despuรฉs no ha perdido vigencia. De Lucas resumรญa la cuestiรณn con una frase que no necesita glosa, sabemos por quรฉ vienen las personas que cruzan el Mediterrรกneo, y Europa es responsable de esa situaciรณn por acciรณn o por omisiรณn. Su argumento, desarrollado con rigor jurรญdico, sostiene que el deber de socorrer una vida humana en riesgo no puede subordinarse a la protecciรณn de las fronteras, como ha terminado ocurriendo en la prรกctica con la arquitectura legal levantada por la Uniรณn Europea desde Schengen.
Leรญdas juntas, ambas voces dejan un mensaje claro: la crisis del Mediterrรกneo no se resuelve en un รบnico frente. Hace falta presiรณn jurรญdica y polรญtica, como la que ejercen De Lucas o las organizaciones de derechos humanos; hace falta pensamiento crรญtico, como el que ha sostenido Naรฏr durante dos dรฉcadas; y hace falta, tambiรฉn, un trabajo cultural y cotidiano que reconstruya el vรญnculo entre las dos orillas desde la base, antes de que llegue a los tribunales o a los reglamentos europeos. Es en ese tercer frente โel de la cultura material, el de lo que se siembra, se pesca y se cocinaโ donde el manifiesto de la Ruta Mare Nostrum encuentra su lugar y su utilidad: no como sustituto de la batalla jurรญdica y polรญtica, sino como complemento necesario, el que se libra en el mercado, en el restaurante y en la sobremesa.
๐๐๐๐ข๐ญ๐๐ซ๐ซ๐๐ง๐๐ข๐ณ๐๐ซ ๐ฅ๐ ๐ฆ๐๐ฌ๐ ๐๐ง ๐ญ๐ข๐๐ฆ๐ฉ๐จ๐ฌ ๐๐ ๐๐ญ๐ข๐ช๐ฎ๐๐ญ๐๐๐จ ๐ฒ ๐๐ ๐๐ซ๐จ๐ง๐ญ๐๐ซ๐
El contexto regulatorio europeo actual aรฑade una capa adicional a esta reflexiรณn, y no solo en materia migratoria. En Espaรฑa, se ha presentado en 2026 una iniciativa para reforzar la promociรณn de la dieta mediterrรกnea y avanzar hacia un etiquetado nutricional comรบn frente al auge de los alimentos ultraprocesados, en un debate europeo que carece todavรญa de una definiciรณn legal armonizada de quรฉ es un ยซultraprocesadoยป. Es un sรญntoma mรกs de una tensiรณn de fondo: mientras la Uniรณn Europea discute cรณmo proteger la salud pรบblica mediante normas tรฉcnicas โel reglamento ยซde la granja a la mesaยป, el marco Food2030, la nueva Polรญtica Agraria Comรบnโ, el otro gran instrumento europeo del momento, el Pacto de Migraciรณn y Asilo, avanza en sentido contrario en lo que respecta a la movilidad de las personas que, precisamente, sostienen con su trabajo agrรญcola y pesquero buena parte de esa misma cadena alimentaria mediterrรกnea.
Frente a esa contradicciรณn, ยซ๐ฆ๐๐๐ข๐ญ๐๐ซ๐ซ๐๐ง๐๐ข๐ณ๐๐ซยป ๐ฅ๐ ๐ฆ๐๐ฌ๐ ๐ข๐ฆ๐ฉ๐ฅ๐ข๐๐ ๐๐ฅ๐ ๐จ ๐ฆ๐ฎ๐ฒ ๐๐จ๐ง๐๐ซ๐๐ญ๐จ: ๐ซ๐๐๐ฎ๐ฉ๐๐ซ๐๐ซ ๐ฅ๐ ๐๐ฌ๐ญ๐๐๐ข๐จ๐ง๐๐ฅ๐ข๐๐๐ ๐ฒ ๐๐ฅ ๐ฉ๐ซ๐จ๐๐ฎ๐๐ญ๐จ ๐๐ ๐ฉ๐ซ๐จ๐ฑ๐ข๐ฆ๐ข๐๐๐ ๐๐จ๐ฆ๐จ ๐๐๐ญ๐จ ๐๐ ๐ซ๐๐ฌ๐ข๐ฌ๐ญ๐๐ง๐๐ข๐ ๐๐ซ๐๐ง๐ญ๐ ๐ ๐ฅ๐ ๐ฎ๐ง๐ข๐๐จ๐ซ๐ฆ๐ข๐๐๐ ๐๐ ๐ฅ๐ ๐๐จ๐ฆ๐ข๐๐ ๐ข๐ง๐๐ฎ๐ฌ๐ญ๐ซ๐ข๐๐ฅ ๐ ๐ฅ๐จ๐๐๐ฅ๐ข๐ณ๐๐๐, esa misma uniformidad que termina por hacernos mรกs extraรฑos los unos a los otros; construir menรบs de ยซfronteras abiertasยป que mezclen tรฉcnicas e ingredientes de ambas orillas, devolviendo al plato la memoria histรณrica del comino, el cilantro o la canela junto al producto local; y blindar, como reclama el cuarto punto del Decรกlogo de la Ruta, ๐ฅ๐ ๐๐๐๐๐ง๐ ๐๐ ๐ฏ๐๐ฅ๐จ๐ซ ๐๐๐ฅ ๐ฉ๐๐ช๐ฎ๐๐งฬ๐จ ๐ฉ๐ซ๐จ๐๐ฎ๐๐ญ๐จ๐ซ ๐๐ซ๐ญ๐๐ฌ๐๐ง๐๐ฅ, ๐ฌ๐ข๐ง ๐๐ฅ ๐๐ฎ๐๐ฅ ๐ง๐ข๐ง๐ ๐ฎ๐ง๐ ๐ฌ๐จ๐๐๐ซ๐๐ง๐ขฬ๐ ๐๐ฅ๐ข๐ฆ๐๐ง๐ญ๐๐ซ๐ข๐ ๐๐ฌ ๐ฌ๐จ๐ฌ๐ญ๐๐ง๐ข๐๐ฅ๐.
Ninguna de estas acciones resuelve por sรญ sola el problema de un Pacto de Migraciรณn y Asilo que organizaciones de derechos humanos consideran regresivo, ni sustituye el trabajo jurรญdico y polรญtico que reclaman De Lucas o Naรฏr. Pero ofrece algo que ningรบn reglamento puede legislar: la evidencia cotidiana, servida tres veces al dรญa, de que comer lo mismo โel mismo aceite, el mismo trigo, la misma salโ nos ayuda a pensar lo mismo. ๐๐ ๐๐ฃ ๐๐๐๐๐ฉ๐๐ง๐๐ฬ๐๐๐ ๐๐ช๐ ๐๐ ๐ฃ๐๐ง๐๐๐๐๐๐ ๐๐๐ง๐๐ฅ๐๐ ๐๐๐จ๐๐จ๐๐ ๐๐ ๐๐ค๐๐ซ๐๐ง๐๐๐ ๐๐ฃ ๐๐๐ค๐๐๐๐๐, ๐ค๐๐จ๐๐ง๐๐๐๐ค๐๐๐๐จ ๐๐๐ข๐ ๐๐ ๐๐๐ฉ๐ ๐ด๐๐๐ ๐๐๐จ๐๐ง๐๐ข ๐ง๐๐๐๐๐๐๐๐ฃ ๐ฆ๐๐ ๐๐๐ ๐ข๐๐ง ๐ฉ๐๐ข๐๐๐ฬ๐ฃ ๐ฅ๐๐๐ ๐ ๐๐๐๐๐๐ ๐๐๐๐ฃ๐ ๐ค, ๐๐ค๐๐ค ๐ก๐ ๐๐ช๐ ๐๐๐๐ข๐๐ง๐, ๐ช๐ ๐๐ช๐๐ง๐๐ค ๐๐๐๐๐ง๐๐ค, ๐ ๐๐ช๐ ๐ ๐๐๐๐๐๐๐ง๐๐ค ๐ง๐๐ฆ๐๐๐๐ง๐ ๐๐๐๐ช๐๐ง ๐๐ ๐๐ค๐ ๐ค๐ ๐๐ค๐ ๐๐ง๐๐ฃ๐๐๐ ๐ ๐๐ ๐๐๐.
Porque las fronteras cambian con los siglos. Los reglamentos se modifican. Los gobiernos pasan. Incluso los imperios desaparecen.
Lo que permanece es aquello que una civilizaciรณn decide compartir.
Y ๐๐ฅ ๐๐๐๐ข๐ญ๐๐ซ๐ซ๐ฬ๐ง๐๐จ, ๐๐ง๐ญ๐๐ฌ ๐ช๐ฎ๐ ๐ฎ๐ง๐ ๐๐ซ๐จ๐ง๐ญ๐๐ซ๐, ๐๐ฎ๐ ๐ฌ๐ข๐๐ฆ๐ฉ๐ซ๐ ๐ฎ๐ง๐ ๐ฆ๐๐ฌ๐.
P.D.- Gracias a mi hermano Josรฉ Colsa Salieto, por facilitarme datos y textos necesarios para este articulo